Participación especial
Virginia Martín inaugura "Anatomía de una profesión desconocida" en el Teatro Cánovas
El 15 de enero de 2026, Virginia Martín fue la primera artista en activar el ciclo de performances de una instalación que da voz a diez profesionales de la danza andaluza.
Hay proyectos que se contemplan, y otros que se escuchan. Anatomía de una profesión desconocida, creada por Miquel Barcelona, pertenece a los segundos: una instalación exodramática que reúne los testimonios sonoros de diez profesionales de la comunidad de danza andaluza, compartidos desde la experiencia personal en torno a una misma pregunta —¿cuál ha sido tu experiencia con las malas prácticas en los procesos de creación escénica?
Tras una primera edición en el Born Centre de Cultura i Memòria de Barcelona en 2023, el proyecto llegó al Teatro Cánovas de Málaga, donde permaneció abierto al público del 15 de enero al 26 de marzo de 2026. Durante ese tiempo, el hall del teatro se transformó en un espacio de escucha: cada visitante podía detenerse frente a los cuerpos presentes en la exposición y, mediante auriculares, adentrarse en sus testimonios sobre memoria corporal, precariedad, maternidad o invisibilidad profesional.
Una investigación desde el cuerpo
Lejos de construir un discurso de denuncia, la propuesta de Miquel Barcelona plantea un ejercicio de escucha: un intento de reparar la memoria de quienes han dedicado su cuerpo, su tiempo y su vida a las artes escénicas. El espectador deja de ser observador para convertirse en testigo de experiencias que habitualmente permanecen ocultas tras el escenario.
Abrir el ciclo
Formar parte de Anatomía de una profesión desconocida supuso para Virginia Martín sumarse a una investigación artística que utiliza la creación escénica como herramienta de reflexión, diálogo y reparación. Su intervención, la primera del ciclo de performances que acompañó la instalación durante toda su programación, entendió el cuerpo como lo entiende el proyecto: un archivo de memoria, donde cada gesto y cada cicatriz construyen una historia compartida sobre la profesión.
Detrás de cada espectáculo hay cuerpos que sostienen historias. Abrir este ciclo fue prestar el propio para que esa conversación empezara.
Una experiencia que confirma algo que atraviesa toda la trayectoria de Virginia Martín: que la danza no termina en el movimiento, sino que también puede ser memoria, pensamiento y testimonio.
La muestra, de un vistazo
Anatomía de una profesión desconocida sumó a Virginia Martín a una conversación colectiva sobre lo que significa dedicar la vida a la danza y a las artes escénicas. Una colaboración que amplía, más allá de sus propios montajes, el lugar de la compañía dentro de la comunidad de danza andaluza.
